23 de junio de 2011

El tiempo



Cuando estamos en una situación incómoda, el tiempo parece no pasar. Cada vez que miras el reloj no ha transcurrido ni un minuto desde la vez anterior que dirigiste a él tu mirada. Sin embargo, todo cambia cuando te encuentras en una situación divertida, amena y en la que te lo estas pasando perfectamente: el tiempo es fugaz y, cuando quieres darte cuenta de lo bien que va el momento, ya es tarde. Ya todo ha acabado.
   Pero...¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué los minutos se vuelven horas en los instantes en los que lo pasas mal?
   ¿Por qué se hacen segundos las horas cuando disfrutas?
   Esa respuesta está aún por resolver.