1 de octubre de 2013

Don't kiss me hard if you're going to leave me*



Volvió al pasillo del hotel en el que se alojaba, enfundado en su vieja gabardina dos tallas más grande y un cigarrillo a medio consumir entre sus dedos.
  Los susurros de la noche se mezclaban con gritos de jóvenes parejas y llantos de bebé pero, a él, nada le importaba por lo que, ajeno a todo, continuó su camino hacia el jardín. Sólo quería salir, tomar el aire y olvidarse de la desconocida con la que, hacía apenas doce horas, había compartido mucho más que palabras.
  La misma que, cuando despertó, había desaparecido sin dejar rastro alguno. Por un momento, creyó que el alcohol le había jugado una mala pasada y se había quedado dormido, que aquella hermosa mujer de perfectas curvas tan sólo fue fruto del exceso, del estrés o un bonito sueño.
  Quizá nunca la volvería a ver pero, hasta entonces, la imagen de la noche anterior quedaría grabada en su retina: sus respiraciones, uniéndose hasta confundirse una con la otra; sus cuerpos unidos en uno; el rojo de los labios de ella; la oscura suite apenas iluminada por una bombilla gastada... Todo y cada uno de los detalles perdurarían eternamente dentro de él.
  Sin embargo, no se daría por vencido hasta volver a hallarla. Simplemente porque, aunque ni él mismo lo supiese, la necesitaba como la luna a la Tierra; el invierno, la nieve; Zeus a Atenea o las flores al sol: cerca, muy cerca... tan cerca que, aunque le costase vivir, continuara necesitándola. 
  Era extraño: apenas la conocía y ya la echaba de menos.





5 comentarios :

  1. Y es que el corazón jamás entenderá de correctos, de mejores opciones o de tener suficiente.. el amor es algo que, para bien o para mal, nos arrasa por dentro

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  2. Ohh! Me encanta esta historia! Es cortita pero la has descrito tan bien y es tan genial que ME ENCANTA :)
    Ya mismo me paso por el blog de tu amigo ^^
    Un abrazo y vuelve cuando quieras, hay nueva entrada con información sobre el sorteo de mi libro :3

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  3. Jamas he experimentado una sensación semejante, ¿como querer a alguien sin conocerlo? La verdad es que no lo se, y sin embargo sucede. Un texto hermoso.

    Besos

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  4. ¿Por qué el corazón se empeña en ser ciego? ¿En arriesgarse?
    Hay nubes que nos envuelven más que la vida en http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
    M.

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  5. Me ha encantado la entrada, recuerdos tan perfectos que no sabes si han ocurrido de verdad debido a su perfección. Un besazo desde http://www.siestadestinadoapasarpasara.blogspot.com.es/ <3

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