23 de julio de 2014

Pasados muy presentes

Hay lugares, canciones y personas que, pase el tiempo que pase, jamás podremos desterrar de nuestros corazones. Que sentiremos cerca aunque estén a kilómetros, o a años luz. Y volver a ellos será como retroceder en el pasado, como abrir un portal en nuestro presente que rompa todos los esquemas de nuestro soñado futuro. Aun así, lo haremos.
Y conscientes de que es demasiado tarde, lloraremos.
Porque el tiempo ha hecho mella en el paisaje.
Y la letra parece haber perdido todo su ritmo, su significado, ¿por qué te gustaba?
¿Y qué me dices de esa relación? Parece que se ha enfriado y la culpa no es ni más ni menos que de los abrazos que se perdieron en la distancia, y en el tiempo.
Pero, un momento, hay algo que continua intacto, imperecedero al paso de los años. Que continúa a estrenar, pese a todas aquellas veces que los usaste.
Por supuesto: los recuerdos. Los odiados y queridos recuerdos, que te harán ver aquel descampado como el más bonito parque que tu infancia pudo albergar; a esa canción, como la más bella que tus champús jamás oyeron. Y, qué decir de esa persona, ella te regaló tantos buenos momentos que te será imposible reemplazarla.
Quizá lo exageres, eso es lo malo de la nostalgia. Pero qué más dará, aun así te drogarás con recuerdos idealizados hasta la sobredosis, hasta que el pasado deje de escocer y comience a dolerte, hasta que todo te parezca más horrible que en aquella época pasada.

Y se abrirán las heridas, y meterás el dedo en la llaga, y morirás lentamente. Pero lo harás con la bendita sabiduría de un necio que, creyendo saberlo todo, se desconoce a sí mismo. Un necio que, a pesar de todo, fue feliz.


22 de julio de 2014

Un coeur muet qui parle une fois encore



Somos conscientes del riesgo, de lo que entraña, de que, por ahí, hay mucho loco suelto capaz de pronunciar sentimientos mal convertidos en palabras. Tú no quieres que nada ocurra, nada de nuevos principios, nada de finales anunciados, no pretendes ser la princesa de ningún caballero azulado y, cuando te das cuenta, te hallas a ti misma suspirando por los rincones en busca del apuesto antagonista, él es distinto, una copia exacta al resto. Porque Cupido siempre lanza sus flechas cuando estás desprevenido, cuando aún posees heridas no cicatrizadas y rasguños en el alma.
Supongo que nada de esto tiene sentido, que no hay algo que pueda captarse entre líneas, pero, de vez en cuando, es bueno vaciarse de sentimientos para llenarse de metáforas.
Sólo soy una arriesgada inconsciente en busca de lo que jamás perdió, de lo que siempre deseó y nunca poseyó; en busca de ti, de tu recuerdo, de tu ausencia, de un pasado que añoro y un futuro que odio en el que, por desgracia, tú no estás presente.
De vez en cuando miro al cielo y me río de los pobres inocentes que hablan de amores de verano sin saber que los de invierno son más cálidos, bonitos, sinceros y, por supuesto, únicos. Me hace gracia ver cómo continúo quejándome de hechos improbables y, aún así, sigo deseando que ocurran al tiempo que les temo. Me hace gracia ver cómo en el fondo confío en el tiempo.
Es cierto eso que no dicen, a veces, el alma se empapa, la sangre se vuelve tibia y el corazón un poco más duro porque, tu cuerpo, tiene memoria y, ¿qué pretendías, volver a amar después de haber sufrido tanto?


18 de julio de 2014

Arañando corazones rotos

"Ahora solo queda esperar a ver qué dice el destino, saber si me matará la vida o hace ya tiempo que, aunque muerta, vivo"




Vemos la vida alejarse, acaso ¿no es esto lo que llaman vida? Pasar el tiempo fingiendo ser distintos, los viernes buscando algo que ni siquiera has perdido, los veranos de playa en playa, la vida de muerte en muerte. 
Tanto tiempo ocultando lo que sentías, compartiendo veladas con el cielo estrellado, bailando al ritmo de una música que aún hoy eres incapaz de comprender, metamorfoseando tu apariencia, achacándolo al comienzo de nuevas etapas, ocultando que era algo más, era una necesidad inminente de hallar a alguien en quien lograr confiar.
Trataste de saciar tu sed, buscaste un oasis en mitad del desierto y se dedicaron a desviarte del camino. Trataron de hacerte creer que estarían ahí siempre, quizá creíste que mentían, te dieron la razón.




SÍGUEME EN:   BLOGLOVIN' // FACEBOOK // ASK // TUMBLR // INSTAGRAM

15 de julio de 2014

Un hipotético fu(tu)ro



No voy a negarte que si te vas lo superaré
que quizá llore por ti
un rato
e incluso dos,
pero al tercero no seré yo la vencida.

Que te quiero como a nadie,
que me gustas como a todos
que nos busco como tantos
pero eso no será suficiente.

No creo
en el amor eterno,
los finales con perdices sobre la mesa
y las mariposas del estómago que viven sin sustento.
Pero tengo fe
en ti
en mi
y en un nosotros,
que con
o sin
fecha de caducidad,
podría deslumbrar a toda la ciudad.

Porque el amor puede no ser eterno pero
créeme
mi recuerdo quedará envasado al vacío que
un día sin avisarte
dejaré al partir
                                (tu corazón).

Y eso,
eso ni el tiempo
ni el espacio
ni siquiera el mismo Einstein,
logrará curarlo.

13 de julio de 2014

No hope, no love, no glory


Algunas personas nacen con estrella, con magia en la mirada, con sonrisas multiusos, con capacidad  para manejar las emociones a su gusto.
Por extraño que parezca, hay quien viene a este mundo con una paleta de colores debajo del brazo, para los días grises. Gente que hará que tus enormes problemas se desvanezcan como suspiros y que, al poco de contárselos, dejen de tener importancia.
Son una especie dulce, en peligro de extinción, necesitada de (dar) cariño, que quieren vivir la vida y, por qué no, que te unas ellos en la búsqueda de una felicidad que, por suerte, lleva a su lado desde que llegaron al mundo. Aunque no se den cuenta.
Si te encuentras con alguien así consérvale, ¿sabes?, no hay muchos y, desde mi punto de vista, son las mejores personas porque, para qué negarlo, están locos y, su locura, lo cura todo.