4 de septiembre de 2013

Esta madrugada llueve en la ventana de mi corazón


 Hay momentos en los que piensas que el futuro está lejos, que el mundo va demasiado lento como para alcanzarte, que el mañana está tan cerca que apenas te habías percatado de que, si te giras, te encontrarás con él cara a cara.
Tengo la mala costumbre de aspirar a demasiado, tratar de agradar a todo el mundo, hacer trabajos que no me corresponden, consolar a quien nunca me oirá llorar, reírme de chistes que ni siquiera he comprendido.
Puede que tema a algo que aún hoy desconozco, algo que no existe más que en mi imaginación, quizá solo tema a ese amigo que me invita a beber para que le olvide, ese que todos conocemos bien, al que prestamos demasiada atención: el pasado.
Pero, precisamente eso, me ha obligado a darme cuenta de que lo pequeños detalles son los mejores. Porque me niego a pensar que nos desvaneceremos como suspiros, que se olvidarán de nosotros, de las personas a las que quisimos, de lo que vivimos... Por eso continuo creyendo en las promesas, en las buenas intenciones, en las miradas que hablan más que las palabras y en los silencios que gritan sentimientos. Porque la vida es una partida de ajedrez en la que nos avisan del jaque en cuanto comenzamos a tener uso de razón y, nosotros, acabamos de colocar el tablero sobre la mesa.

5 comentarios :

  1. Un texto algo desolador, pero creo tengo el mismo defecto que tu "soy complaciente" ese es mi defecto despues de un analicis de mi mismo.
    Complasco con risas, animos, abrazos a todo mundo y le temo a confrontarlos fuego a fuego.
    No se que decirte la verdad. pero creo debes conciderar lo que es mejor para ti.
    un abrazo enorme y te espero por mi blog cuando gustes

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  2. ¡Holiiii!

    Lo cierto es que es triste todo lo que cuentas pero creo que toda persona, sea buena o mala, pasamos por todas esas etapas o facetas. Todos nos hemos sentado frente a nuestro pasado e incluso hemos tomado copas con él pero cuando nos hemos querido dar cuenta habíamos hasta salido a dar un paseo con éste dejando nuestro presente en casa. Vi una gran película, la cual te recomiendo "Mi nombre es Khan", que he tenido la suerte de rememorar por segunda vez en la que se decía (no literalmente porque no lo recuerdo tal cual pero algo así): no hay cristianos y musulmanes sino que hay personas buenas y personas malas. Somos personas que con las vivencias vamos creciendo y de las caídas nos vamos agrandando. Las buenas intenciones por suerte siguen existiendo pero en menor medida. Lo bueno es que siempre te encuentras con otra persona que te hace dar las gracias por haberte topado con ella y ese querida María es nuestro futuro. Él es quien te obliga a pedir disculpas o a dar las gracias por todo aquello que hemos vivido. Por esas decisiones que nos han provocado que a día de hoy estemos donde estamos.

    No te culpes por haber sido más o menos inocente sino alégrate por todo lo que te queda por aprender y enseñar a los demás.

    ¡Un beso y que tengas un buen día! ;)

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  3. Me siento en parte identificada con este texto. Tambien soy de las que intenta que la vida de los de alrededor sea un poco mejor, sin embargo tiendo a ser algo mas pesimista que tu. Siempre creo en la gente, y muchas veces me doy de morros contra en suelo, tal vez por inocente, tal vez por confiar en quien no debia, pero lo cierto es que en ocasiones a uno se le quitan las ganas de seguir moviendo las fichas y dejar a medias segun que partidas.
    Me gusta leerte, un saludo!
    H.

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  4. Sinceramente, yo siempre he tenido la sospecha de que el tiempo se burla de mí... pero bueno, eso es aparte, yo creo que deberías dejar de dar tanto por personas que no valoran lo que haces por ellas y empezar a pensar un poquito más en ti. Y, como tú has dicho, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia :) Y créeme que tú nunca desaparecerás del todo, porque has dejado huella en muchas personas, yo entre ellas, y eso es imborrable! Además, el ajedrez es solo un juego, si nos sale mal la partida, podemos volver a empezar jaja se llama "segundas oportunidades" que la mayoría de las veces no nos damos cuenta... pero somos nosotros los encargados de dárnoslas, nadie nos la va a ofrecer así de primeras, seguir adelante solo depende de nosotros!
    Un abrazo y pásate cuando quieras :3

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  5. La verdad es que si fuera posible olvidar el pasado dejaría de existir. Arriesgar o jugar no significa que no luchemos por nuestro futuro. Juega, pero si pierdes, no dejes de jugar.
    Anochece en la ya oscuridad en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

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