19 de diciembre de 2014

Noches de mentiras, noches sin bohemia




Podríamos fingir que nada sucedió, que continuo aquí, que puedo volver esta noche a regalarte un amor del que, hace ya algún tiempo, carezco. Lo reconozco, necesito convertirme en el poema que recites antes de dormir. Necesito convertirme, aunque sea por espacio de algunos segundos, en el centro de tus más ansiosas miradas. En uno de esos abrazos que, al partir, te destrozan por dentro, que te dejan con la incertidumbre de si es, o no, la última vez. 
Te propongo algo: seamos, juntos, dos estrellas perdidas en la inmensidad de este insignificante universo, dos estrellas que desprenden su luz poco a poco, teniendo consideración con estos simples mortales ajenos a la perfección de tus labios. Seamos efímeros, como las burbujas de una copa de champage. Seamos un soliloquio de Romeo a medianoche, el llanto de Julieta a plena luz del día. 
Sé mío por una noche amor,
y yo seré tuya toda la vida. 

2 comentarios :

  1. Miles de sentimientos a flor de piel... y, como siempre, esa manera tuya de escribir que me encanta :)
    El textos sigue siendo un poco triste y muy nostálgico, una verdadera pena... pero hermoso al fin y al cabo!
    Un abrazo y pásate cuando quieras :3

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  2. Me encanta cómo describes el sentimiento clave del corazón, sería tan perfecto vivir como cuentas...
    Precioso.
    Venas de hielo en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

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