10 de septiembre de 2013

De precipicios superficiales y orillas profundas



Me gustaba perderme en ese rincón que quedaba entre tus amaneceres y mis madrugadas.
Me gustaba perderme durante noches enteras y recordar que el tiempo iba a pasar quisiésemos o no, únicamente pararme permitiendo que la razón hiciese la labor del corazón.
Y ahora me he hallado al fin, aquí, desafinando las cuerdas de una guitarra que jamás toqué, sonriéndole a un cielo que no hace más que llorar, que deja caer lágrimas por todas aquellas relaciones que pudieron ser y, al final, se desvanecieron del mismo modo en que lo hizo el humo de aquel cigarrillo que nunca llegamos a compartir.


2 comentarios :

  1. Hermosa entrada me ha gustado como plasmas lo que estoy sintiendo y probablemente llegue a sentir. te mando un abrazo enorme y nos leemos.

    ResponderEliminar
  2. El tiempo es eso, segundos que pasan,segundos que se marchan, segundos que no vuelven.
    Siempre quedarán cigarrillos.
    Corazón cortado por temporal en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por leer la entrada, si te ha gustado, no dudes en dejarme tu comentario y, si no es así, también aceptos críticas.