31 de mayo de 2014

On doit s'oublier



Besos de despedida con sabor a posibles nuevas oportunidades.
Unos labios que ya han muerto.
Relojes que piden un final, un punto, un aparte.

Quizá sea este el principio de algo que hace tiempo ya acabó,
quizá únicamente sea un descanso al fin
y al cabo
qué sé yo.

Palabras no dichas que se disuelven
en anís,
para llorar
o reír.

 Dicen por ahí que sólo los cobardes creen en el destino,
 al parecer yo no soy valiente.
Al parecer,
eso cree la gente.

1 comentario :

  1. Entonces soy un cobarde, porque los romanticos odiamos pensar en las coincidencias.
    Tal vez deba existir un final aun que no nos guste, aun que no querramos. porque así ese tiempo o lapso que noas ha separado de pauta para un nuevo inicio con alguien más o lo que deseamos es el tiempo nos devuelva quien realmente nos han quitado. Animo Guapa :3 eso lo he entendido tan bien
    Te mando un abrazo enorme y nos leemos :3

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